¿Qué es esto?

¡Qué tupé hacer un blog de cocina sin ser una profesional del tema! Acá va mi recetario. Las comidas que cocino de verdad. Las recetas de mi mamá, mi nona, mi abuela, mi suegra, mi cuñada y mis amigas, que no quiero perder. Las cosas que disfruté sola, con mi novio, con mis amigos y mi familia. Las recetas que me piden, que ofrezco y que amo. Si les gusta, aprovechen.

lunes, 10 de agosto de 2015

Pastelitos de queso y dulce


¡Por Dior! ¡Qué domingo más aburrido! Hacía mucho que no la pasaba tan mal. Además me sentía engripada y estaba de mal humor y llovía. Cocinar: santo remedio.

No me atribuyo nada de crédito por esta receta. La hice (casi) igual a la que pasó un chef que se llama Pedro Lambertini en su Facebook (el de El Gourmet Alemania – si es que miran el canal).

Lo que me pareció genial es que el queso está en la masa. La única desventaja es que, sin procesadora, no se puede hacer, por este mismo motivo.

La masa es así: procesé 120 gramos de manteca fría con 120 gramos de harina 0000 hasta que se hace un arenado. Y a esto se le agrega el mismo peso de un queso cuartirolo, mantecoso (yo usé uno tipo Cremón, con esa consistencia, ni muy blando ni duro). Se sigue procesando hasta que se forma una masa que se despega de los bordes. Cuando está, se guarda con film en la heladera un rato para que esté más firme.

Después se separa en 6 partes, se estira de medio centímetro o menos y se pone en el medio un pedazo de membrillo y un poco de mermelada por encima. Acá tenía de mamón (una rareza que compró Nacho en l
a Fiesta del Vino de la Costa). Imagino que esto también se podrá hacer con dulce de batata y cualquier otra mermelada. Luego se arma un paquetito de 10x5 aproximadamente.

Van al horno a 180° espolvoreadas con azúcar.

Quedan tan ricos que estoy controlándome para no terminarlos.

Tuve el tupé: Yo (y, si me controlo, quizás le deje uno a Nacho)


martes, 16 de junio de 2015

Mis brownies

Me atrevo a decirles “mis” porque modifiqué la receta que había anotado tantas veces que ya son mi versión. Además los hago siempre así y nunca fallan.

La ocasión esta vez fue agasajar a un grupo de alumnos que desde el año pasado van siguiendo mi pasión por la cocina. Tanto que una se enojó porque no me anoté en Master Chef, ja.

Así que, después de varias idas y vueltas, la semana pasada tuvieron sus brownies. Por suerte, aprobaron la receta. Porque, como ya dije, no falla.

La cosa es así: derrito 100gr de chocolate de taza junto con 120gr de manteca a baño maría. Cuando se enfría un poco, le sumo 200gr de azúcar, dos huevos, 120gr de harina leudante y nueces. En esta ocasión, como nueces no tenía, les puse chocolate blanco. Es importante no batir cuando incorporamos, sino mezclar. Porque el brownie es una torta de chocolate mal hecha. Así nomás.

Otra no-técnica del brownie es el horneado. Ponemos la mezcla en una fuente enmantecada y enharinada y la horneamos a horno muy fuerte durante 10 a 15 minutos. Luego se baja el horno al mínimo y se retira cuando la superficie está seca, pero no mucho el interior del brownie.

Corté 8 porciones generosas (una para cada uno de mis alumnitos) y se las llevé a clase.


Tuvieron el tupé: Valen, Mica, Iara, Zoe, Miki, Juan Esteban, Juan Pablo y Santi.

sábado, 30 de mayo de 2015

Vitel Thone

Sí, vitel thone. ¿Y qué? ¿Tiene que ser Navidad para comer vitel thone? ¿Quién dijo? Además ¿cómo voy a hacer vitel thone en Navidad si lo hace la tía Silvia que es la Walter White del vitel thone? (Chiste robado al supuesto Walter White de la torta frita). Bueno, lo hicimos en mayo, vengan de a uno.

Tampoco conseguimos peceto. Otra herejía. Pero funcionó con cuadrada. Hay que hervir un kilo y medio, aproximadamente, con un cubito de caldo por una hora y media.

Aparte se hace la salsa: una taza de mayonesa, dos latas de atún en aceite, dos cucharadas de mostaza Dijón, siete filetes de anchoa, jugo de medio limón, sal, pimienta y aceite de oliva. Se mixea todo y listo.

Por último se corta la carne en rodajas y se va disponiendo en capas alternadas de carne y salsa.

¿Puede ser más fácil y rico? No. ¿Quedó como el de la tía Silvia? Tampoco, ja.


Tuvimos el tupé: Nacho y yo

lunes, 11 de mayo de 2015

Musaka (para dos)

Bueno, primero le vamos a pedir disculpas a Yesi, mi ex alumna chef Y ADEMÁS de origen griego, por esta versión que, seguramente no sea de lo más ortodoxa (je).

La musaka es una versión de nuestro pastel de papa. El requisito era hacer receta de hogar, así que me pareció muy adecuada.

En fin, la preparación previa es todo. Primero, rehogamos dos cebollas y un diente de ajo y le agregamos canela (sip, canela). A eso le sumamos la carne picada (aproximadamente un cuarto kilo) y vamos revolviendo hasta que la carne tome color blanquito. Se agrega media lata de tomates o puré de tomates y se cocina un ratito más.

Por otro lado se cortan papas bien finitas y se hierven un poquito, que no se desarmen.

La original también lleva berenjenas grilladas (cortadas finitas y a la plancha o en el horno con un poco de oliva). Pero como no tenía, me fui de libreto y le puse espinacas cocidas. Perdón, de nuevo.

Finalmente, se hace una salsa blanca y se le agrega un huevo y queso rallado a gusto.

El armado se hace con capas de todas esas cosas intercaladas (tiene que estar todo a temperatura ambiente en este punto) y arriba de todo, la salsa blanca.

Listo, al horno hasta que se cocine la salsa blanca y se dore un poco.


Tuvimos el tupé: Nacho y yo

sábado, 4 de abril de 2015

Cuori di Pasqua

Es tradición en mi familia una receta de pascua bien de Furci (nuestro pueblo natal) que consiste en estas tortitas/masitas en forma de corazón (para las mujeres adultas), de muñecas (para las nenas) y de corderitos (para los nenes).

Este año nuestra prima Cris nos instó a continuar la tradición y aprender a hacerlas. Y, como además vamos a pasar la Pascua con mi tío Felipe y su familia y quería llevar algo dulce, me pareció una estupenda idea. También les pareció buena idea a Lu y Lore (también primas) e hicieron su versión. 

Cuestión que se me transformó en un desafío: ¿Cómo YO no voy a hacer esta receta de la Nona que tanto me inspiró en  el amor a la cocina y en la cocina como forma de demostrar amor?

No me quedaron divinos y no me animé más que al corazón, pero espero estén buenos. Como saben, lo dulce no es mi fuerte.

La llamé a mi tía María, que es la única que – hasta ahora – seguía la tradición, para que me pase sus tips y arranqué.

La receta es fácil, obviamente, como todas estas recetas tradicionales. Hay que mezclar un kilo de harina leudante con medio kilo de azúcar, ralladura de limón, 10 huevos y 10 cucharadas de aceite. Temiendo que fracasara, hice la mitad de la receta y me rindió muchísimo. Así que vean…

Luego se toman pedazos de la masa y se les da forma de corazón sobre la asadera aceitada y enharinada.

El toque final tapa todas las imperfecciones. Se cubren con un merengue que mi tía llamó “el de los 7 minutos”. Sobre baño maría se bate durante 7 minutos una clara, dos cucharadas de agua y 200 gr de azúcar. Y, pasado ese tiempo, se bate un poco más con un poquito de extracto de vainilla.

Quiero agradecer especialmente a mi compañera de trabajo y paisana italiana Stella que me prestó su batidora (si, ya sé, me tengo que comprar una urgente).


Tendremos el tupé: nosotros tres y los Felipes <3

domingo, 29 de marzo de 2015

Scones de Maizena

Disculpen la marca, pero los hago así porque no fallan. No es una receta que salga fácil así nomás. ¿Cuántas veces comieron un scon seco y creyeron no sobrevivir a ese ahogo? ¿Cuántas uno demasiado dulce? No, señores, con los scones no se jode.

Yo los prefiero comer con algo salado, pero dulce es lo más tradicional. No sé…

En fin, esta receta la saco siempre de un recetario de la marca Maizena que mi abuela Kela me donó cuando dejó de cocinar porque estaba harta y empezó a consumir delivery. Tiene las básicas: los alfajores, los profiteroles y la marmolada que hace mucho mejor que yo mi amiga Analía, la verdad.

Pongan primero los secos: 2 tazas y media de harina leudante (o si no, harina 0000 con 3 cdas de polvo para hornear), media taza de Maizena, 4 cdas de azúcar y una pizca de sal. Yo arranco el procedimiento en la procesadora. Ahora es la parte donde la procesadora ayuda: agregan 150 gr de manteca y pulsan hasta que se forma un arenado. Sin la procesadora esto se puede hacer a mano pero es más engorroso. Solo para pacientes, que no es mi caso.

Luego los líquidos son un huevo y una yema y 2 cucharadas de leche. Pulsan un poco más pero terminan de unificar en la mesada (no amasen!!!)
Después estiran la masa de unos 2 cm de espesor y cortan redondos o, como está de moda ahora, en triángulos a cuchillo.

Los disponen en una placa y al horno bien caliente unos 10 minutos. Yo antes los pinté con la clara que me quedó. Están listos cuando abajo se doraron un poco pero siguen siendo pálidos, nunca dorados, porque quedan muy secos.


Tendremos el tupé: Noe (si no le guardo algunos, la relación peligra), Marian que esta tarde me va a cebar unos mates y ayudarme con el lenguaje legal, y yo que ya me compré un queso untable con roquefort para tal fin.

domingo, 1 de marzo de 2015

Berenjenas en aceite

Siempre que voy a la feria compro berenjenas. Me gustan en todos los formatos (menos cuando quieren hacerme creer que son milanesas). Así que ayer tenía dos moradas y me dispuse a hacerlas en escabeche. Pero tenía tres inconvenientes: ni cebollas, ni zanahorias ni ganas de ir a la verdulería.

Así que me dispuse a buscar una receta alternativa. La encontré en Food52.com como “melanzane sott’olio” – hermoso. Esta me permitía sortear los inconvenientes. ¡Bingo!

Primero hay que cortar dos berenjenas medianas  en ruedas de medio centímetro. Hay gente que las corta a lo largo. Vale también. Las disponemos en un colador y le tiramos arriba sal para curarlas y quitarles el gusto fuerte. Ahora, paciencia, hay que dejarlas reposar mínimo seis horas. Luego se enjuagan para sacarles el exceso de sal.

Ahora, ponemos a hervir dos tazas de agua y dos de vinagre. Yo usé de alcohol pero dicen que es mejor de manzana. Una vez que hierve, vamos poniendo en dos o tres tandas las berenjenas y, una vez que retoma el hervor, las cocinamos 4 minutos. No se pasen porque quedan muy feas si se ablandan demasiado. A medida que las sacamos, hay que dejarlas secar. Yo usé paños limpios. Capaz que con papel de cocina también se puede.

Cuando se enfriaron un poco empezamos a armar el frasco: una capa de berenjenas, ajo cortado en láminas finitas, menta picada, orégano y aji molido o peperoncino y vuelta a empezar. Al final, cubrimos con aceite de oliva. Dura una semana (se supone, nunca llegué a que permanezcan tanto tiempo).

Hay algo que no les puse y que queda muy genial: rodajas de limón, prueben, yo sé lo que les digo.

No quiero dejar de mencionar mis berenjenas en conserva favoritas: las de la nona, las de Bet y las de Marce. Gracias, chicas.


Tengo y tendrán el tupé: yo y quien me visite. No tienen mucho tiempo, las ataco a cada rato.